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¿Qué es mayordomía?         

La mayordomía es el manejo fiel y sabio de los recursos que Dios coloca en nuestra manos.

"La sabia administración de la vida"

"Consagración integral del ser a nuestro Dios1Cor. 6:19,20

"Practicar la fidelidad en lo mucho o en lo poco"

"No tomar como nuestro lo que le pertenece a Dios" (Diezmos y Ofrendas)

Un mayordomo es una persona a la cual “se le entrega el manejo de la casa o la propiedad de otro”. Mayordomía es “la posición, deberes o servicio de un mayordomo”.

Para el cristiano mayordomía significa “la responsabilidad que le cabe al hombre por todo lo que Dios le ha confiado, y el uso que de ello hace: la vida, el ser físico, el tiempo, los talentos y capacidades, las posesiones materiales, las oportunidades de servir a otros y su conocimiento de la verdad”

En sus dimensiones más amplias, la mayordomía “abarca el uso sabio y abnegado de la vida”.

Formas de Reconocer que Dios es el dueño

Mayordomía del cuerpo: Los hijos de Dios son mayordomos de sí mismos (Luc.10:27) Los cristianos tienen el privilegio de desarrollar sus poderes físicos y mentales al máximo de su capacidad y oportunidades. Al hacer esto, honran a Dios y se capacitan para ser de mayor bendición para con sus semejantes.

Mayordomía de las capacidades: Cada persona posee aptitudes especiales. Cada talento puede ser usado para glorificar, ya sea al que lo posee o a su dador original. Debiéramos cultivar los dones que el Espíritu Santo le concede a cada uno de nosotros, con el fin de multiplicarlos (Mat.25). Los buenos mayordomos usan liberalmente sus dones con el fin de producir mayores beneficios para su amo.

Mayordomía del tiempoComo fieles mayordomos, glorificamos a Dios al usar sabiamente nuestro tiempo. (Col.3:23,24). Como Jesús debemos ocuparnos en los negocios de nuestro Padre (Luc.2:49). Por cuanto el tiempo es el don de Dios, cada momento es precioso.

Cuando, en la creación, Dios nos concedió el tiempo, se reservó el séptimo día sábado como un periodo sagrado para la comunión con él. Pero se proveyeron seis días para que la familia humana se ocupara el actividades útiles.

Mayordomía de las posesiones materiales: Dios les concedió a nuestros primero padres la responsabilidad de sojuzgar la tierra, gobernar el reino animal, y cuidar del jardín del Edén (Gén.1:28; 2:15). Todo eso les pertenecía no sólo para que gozaran de ello, sino para que lo administraran.

Después de la caída, Dios ya no pudo seguir probando a la humanidad por medio del árbol del conocimiento. Pero los seres humanos todavía necesitaban un recordativo constante de que Dios es la fuente de todo don bueno y perfecto (Sant.1:17) y que él es quien nos provee con el poder para obtener riquezas (Deut.8:18). Con el fin de recordarnos que él es la fuente de toda bendición, Dios instituyó un sistema de diezmos y ofrendas.

Dios ha ordenado que la tarea de compartir las buenas nuevas de salvación debe depender de los esfuerzos y ofrendas de su pueblo. Los llama a convertirse en colaboradores abnegados con él al entregarle sus diezmos y sus ofrendas.

1.       Los diezmos: La escritura nos dice que el diezmo es “santo al Señor”, simbolizando el hecho de que Dios es el dueño de todo (Lev.27:30,32). Se le debe devolver, por cuanto le pertenece a él. En proporción a la manera como Dios nos ha dado el uso de su propiedad, así también debemos devolverle el diezmo. Cuando Dios pide nuestros diezmos (Mal.3:10), no apela a nuestra gratitud ni a nuestra generosidad, diezmamos porque Dios lo ha mandado.

a.       Ejemplos de entrega de Diezmos: Abraham (Gén.14:20); Jacob (Gén.28:22); Israel (Lev.27:30-32; Núm.18:24,26,28; Deut.12:6,11,17); Jesús (Mat.23:23). Así como Abraham entregó el diezmo a Melquisedec, el sacerdote del Dios Altísimo, también los creyentes del nuevo pacto le entregan sus diezmos a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec (Heb.5:9,10; 7:1-22)

2.       El uso de los diezmosLos diezmos son sagrados y deben usarse exclusivamente con propósitos santificados (Lev.27:30-32; Mal.3:10). En Israel, se usaba exclusivamente para los levitas (Núm.18:21,24). Después de la crucifixión, cuando se terminó el papel divinamente asignado del sacerdocio levítico, los diezmos debían seguir usándose para apoyar el ministerio de la iglesia de Dios (1Cor.9:11-14).

Las contribuciones que hacen a la iglesia los cristianos agradecidos no pueden limitarse a la entrega del diezmo. En Israel, el tabernáculo, y más tarde el templo, fueron construidos gracias a las “ofrendas voluntarias”, esto es las que se entregaban con corazones dispuestos (Exo.36:2-7; 1Crón.29:14). Además había ofrendas especiales que cubrían los gastos de mantenimiento de esos lugares de culto (Exo.30:12-16; 2Rey.12:4,5; 2Crón.24:4-13; Neh.10:32,33.

Cristo estableció el principio de la verdadera mayordomía (Luc.12:48; Mat.10:8)

3.       El uso de lo que queda: Si bien el diezmo constituye la prueba básica de mayordomía de nuestras posesiones materiales y temporales, el uso que hacemos de lo que queda también nos prueba. (Mat.25:34-40)

4.       La infidelidad en los diezmos y ofrendas: Malaquías 3: 6-12 Nuestra infidelidad en la devolución de nuestros diezmos y ofrendas es considerada por Dios  como robo.

La Mayordomía de nuestro planetaSomos administradores de este mundo y debemos hacer todo lo posible por mantener la vida en todos los niveles, preservando intacto el equilibrio ecológico. (Apoc.11:18)

Cristo Como Mayordomo

Cristo entregó no sólo lo que tenía –y lo poseía todo-, sino también se entregó a si mismo. En esto consiste la mayordomía.

 Las Bendiciones de la Mayordomía

Una bendición personal: Una razón por la cual Dios nos pide que consagremos continuamente a él nuestra vida entera, es con el fin de promover nuestro propio crecimiento espiritual y desarrollo del carácter. La mayordomía fiel también nos ayuda a obtener la victoria sobre la codicia y el egoísmo. La ley condena la codicia, uno de los peores enemigos de la humanidad. Jesús también la condenó (Luc.12:15) El ejercicio regular y sistemático de la generosidad nos ayuda a desarraigar de nuestras vidas la avaricia y el egoísmo. (Mat.25:40)

Una bendición para nuestros semejantes: Los verdaderos mayordomos bendicen a todos los individuos con quienes se ponen en contacto. (1Tim.6:18,19). La mayordomía abarca el servicio a los demás e implica nuestra disposición a compartir todo lo que Dios nos haya entregado en su misericordia, que puede ser de beneficio para otros. Dar con el espíritu de Cristo es vivir de verdad.

Una bendición para la IglesiaLa adopción del plan bíblico de mayordomía es indispensable para la iglesia. La participación continua de sus miembros en el acto de dar es como el ejercicio: fortalece el cuerpo de la iglesia, y le permite participar en compartir las bendiciones que Cristo le ha concedido, lista para responder a cualesquiera necesidades se presenten en la causa de Dios.

En vista de que Cristo nos asegura que volverá cuando se haya proclamado el evangelio del reino (Mat.24:14), todos estamos invitados a ser mayordomos y colaboradores con él. De este modo, el testimonio de la iglesia será una poderosa bendición para el mundo, y sus fieles administradores se regocijarán al ver que las bendiciones del Evangelio se extienden a la vida de sus semejantes.

Propósito y Función del Ministerio
 
El Departamento de Mayordomía ayuda a la administración a cumplir la misión de la iglesia a través del entrenamiento en liderazgo y la educación de los miembros de iglesia con respecto a los principios de mayordomía. Más específicamente, el propósito del Departamento de Mayordomía es ayudar en la integración de la senda de fe cristiana en cada área de la vida, tanto individual como corporativamente.
 
Las funciones del Departamento de Mayordomía son:
  1. Enunciar claramente una visión bíblica de la mayordomía y la integración del señorío de Jesucristo en cada área de la existencia, e invitar a la gente a una entrega total de la vida y de todos los recursos y posesiones al señorío de Jesucristo.
  2. Desarrollar y presentar un enfoque bíblico hacia la mayordomía, como estilo de vida vivido en unión y sociedad con Dios.
  3. Continuar la labor de educación sobre los diezmos y ofrendas y la implementación del Plan de Apoyo Financiero Adventista. Esto ayudará a los miembros de iglesia a aumentar la comprensión de su papel en la mayordomía corporativa de la iglesia como cuerpo de Cristo, su apoyo financiero a través de la benevolencia sistemática y el papel del Espíritu Santo en guiar los sistemas de ofrendar individuales y corporativos.
  4. Desarrollar conceptos y recursos apropiados a fin de capacitar a los miembros y dirigentes para implementar principios de mayordomía, especialmente aquellos materiales que no pueden producirse tan económica y eficientemente en la oficina de la división o la unión.
  5. Alentar una mayor responsabilidad financiera y cumplimiento, así como más altos niveles de auto-sostenimiento e interdependencia, tanto individual como corporativamente.
  6. Ayudar a crear un entendimiento del equilibrio entre un sistema de ofrendar en forma regular y un apoyo a proyectos especiales, como dos dimensiones de benevolencia sistemática que operan en armonía. De esta manera, se anima al creyente a proveer apoyo regular y sistemático para la iglesia local, asociación o misión y las misiones de otras partes del mundo, además de apoyar otros proyectos especiales según lo guíe el Espíritu Santo. 
  7. Proveer liderazgo y coordinación con respecto a esos programas que la iglesia, como cuerpo de Cristo y a través de sus concilios generales, podría decidir que se les diera apoyo unido en todo el mundo y le asignara esa responsabilidad al Departamento del Mayordomía.
Áreas de Énfasis
 
El Departamento de Mayordomía enfoca su atención en las siguientes áreas de énfasis al cumplir su propósito y misión:
  1. Renovación espiritual. La renovación espiritual debe ser el fundamento de cualquier esfuerzo del Departamento de Mayordomía. Siendo que la mayordomía involucra la totalidad de la persona al vivir en una creciente relación de asociación con Dios, cualquier estrategia debe estar basada en la renovación espiritual. El Departamento de Mayordomía alentará y fomentará la producción de materiales que ayuden al crecimiento espiritual tanto de las personas como del organismo corporativo.
  2. Renovación organizacional . La renovación espiritual de la organización es también un área importante de énfasis para el Departamento de Mayordomía. La confianza en el liderazgo y en la estructura de la iglesia tiene un impacto directo en la mayordomía individual. El mejoramiento de la base espiritual de la estructura y la función de la organización, provee un contexto en el que las personas pueden crecer espiritualmente en forma más efectiva.
  3. Manejo de la vida personal. Debe afrontarse en forma más bíblica el impulso secular y materialista de nuestra sociedad. La mayordomía debe estar integrada en cada área de la vida. Es así como, el Departamento de Mayordomía se propone fortalecer las áreas de la administración de la vida individual y total y proporcionar los recursos para lograrlo. 
  4. Manejo cristiano del dinero. El uso que la persona hace del dinero es un reflejo de su relación con Dios. Por lo tanto, los principios bíblicos sobre la administración del dinero son parte importante de la integración del señorío de Cristo en esta parte tan esencial de la vida. El Departamento de Mayordomía continuará produciendo materiales que orienten en el área de los principios bíblicos aplicados al manejo del dinero.
  5. Plan de apoyo financiero Adventista. El Departamento de Mayordomía continuará ayudando a la administración en lo referente a la educación en materia de diezmos y ofrendas, a través de materiales que apoyen la implementación del Plan de apoyo financiero Adventista, incluyendo el Plan de Dadivosidad Personal.